Es el derecho fundamental por el cual todas las personas sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, nacimiento o cualquier otra condición son iguales ante la Ley y, por lo tanto, merecen el mismo trato, los mismos derechos y las mismas oportunidades. Precisando siempre que las personas son iguales pero no idénticas y que reconocer sus diferencias es esencial para lograr una igualdad real.
Situación en la que mujeres y hombres tienen iguales derechos y oportunidades -tanto real como formalmente- y participan por igual en todas las esferas de la vida pública y privada.
Se habla de integración de la persona o grupo cuando forman parte de una sociedad, disfrutando de igualdad de oportunidades que el resto de la comunidad y teniendo acceso a los mismos bienes y servicios.
Proceso de interrelación de culturas diferentes cuya finalidad es enriquecerse mutuamente generando nuevas señas de identidad en la sociedad.
La ausencia de tolerancia ante los puntos de vista, opciones u opiniones de otras personas, diferentes de las propias o de lo que egoístamente se considera correcto. Los posicionamientos intolerantes se suelen manifestar de manera rígida pues quiénes los asumen los consideran verdaderos e inquebrantables.
Aunque el diálogo puede ser una buena herramienta para flexibilizar dichas posiciones.
La intolerancia tiene muchas formas, xenofobia, homofobia, discriminación por diversidad funcional, rechazo a diferentes clases sociales, rechazo generacional, etc. y se ha manifestado a lo largo de la historia tanto en sucesos especialmente dramáticos como los genocidios o en pequeños actos de la vida cotidiana.
Sentimiento de hostilidad hacia el Islam y por extensión hacia los musulmanes.